miércoles, 25 de noviembre de 2009

Somos amor

Lo encuentro en la nueva uña que remplaza a la rota,
En la gota de la hoja que refleja al Sol.
En el vacío logrado por el silencio,
En nuestras miradas a los ojos,
Lo gozo en la paz de un niño cuando se ríe,
En la abeja que utiliza una flor para crear miel,
Lo observo en aquellos hombres que se juntan después de años y siguen siendo chicos,
En el abrazo entre dos amigos,
Lo sentí en mi primer beso,
En la creación de una vida,
Lo desprecie en mis llantos por la noche,
En extrañar hasta las lágrimas,
Lo encontré en un padre que lleva a su hijo al colegio,
Está en cada gota de aire que me da vida al respirar,
En el árbol chiquito que se desvive por llegar al Sol,
En el aroma que deja una fruta en mis manos,
En la atracción entre dos humanos, dos pieles, dos pasados, dos mundos.
En la creatividad que se transforma en arte,
En visitar a un ser amado que no se encuentra en esta vida,
Esta en las ganas de querer que este mundo sea mejor,
En poner mi granito de arena, en respirar, conectarme, conocerme, en reírme, en llorar, en buscarte, en no encontrarte, en descansar, en reiterarme, en exigirme, en coincidir

En mis sueños....

Hoy amanecí en un mar de amor, abrí mis ojos y tuve espasmos de realidad.
Me relajé pensando que estamos inmersos en una lugar que chorrea de amor. Y yo que me preguntaba por que ella no me ama lo suficiente, por que tal persona no me corresponde, si tan solo abriera un poco más mis ojos, si tan solo nos observaramos un poco más a los ojos.
Entonces nos sentaríamos en una plaza algún día a abrazarnos y a compartir todo este amor que tenemos dentro. Solo entonces, bajaríamos nuestras defensas y viviríamos con el corazón en la mano. Por que vivimos por y para eso… dependemos de una única fuerza que mueve todo… Somos amor.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Algo nuevo tengo que hacer


Algo nuevo tengo que hacer,
tratar, intentar y no saber son el veneno,
en accionar y no reaccionar esta la llave,
el momento de empezar e implentar es ahora
no hay mañana, no hay ayer
solo queda hoy y mañana también será hoy.

El camino es largo y acaba de comenzar
nunca esperes llegar,
sólo dejalo ser,
recorrelo sin prejicios,
recorrelo sin pensar,
y en un abrir y cerrar de ojos,
todas las puertas se abrirán.

Las noches son largas,
los sueños son cortos,
los días no existen,
cargada de angustia
lo oscuridad siempre está.

Siento las manos atadas,
el corazón contenido,
el habla censurada y las manos esposadas,
más depende de mí romper estas cadenas,
superarme, crecer, abrirse a un mundo nuevo,
buscando otras rampas, aprendiendo del sabio,
encontrando luz en la oscuridad


Frase trillada si las hay,
el pasado ya no está, el futuro es incierto,
y el presente quizás no exista,
Algo nuevo tengo que hacer!!


Andrés Rodriguez Grumberg, 25 años

domingo, 30 de agosto de 2009

Yoga Rave, La nueva modalidad en fiestas jóvenes


Hace algún tiempo atrás un grupo de instructores del arte de vivir inspirados en hacer algo por y para los jóvenes, dio una nueva forma a las fiestas juveniles. Poco después nacería una gran idea elaborada con la intención de ganarle el lugar de la diversión y el entretenimiento a las drogas y el alcohol.
Quizá la sola idea de esto implicaba en aquel entonces una utopia, pero sin embargo la primera prueba piloto no se hizo esperar y comenzó a desarrollarse un hermoso proyecto.
Se creo así un espacio distinto en donde fluyó la diversión sin necesidad de estímulos que dañen el organismo.
El propósito fue claro desde el principio, “romper con el protocolo de una fiesta tradicional”. Así lo explicaba Rodrigo Bustos, encargado de la parte musical, al suplemento SI! del diario Clarín hace algún tiempo atrás.

Esta fiesta trajo la novedad de utilizar mantras muy antiguos llevados al plano de la música electrónica. Logrando una experiencia en donde los sentidos se fusionan al 100 % con el ritmo de las percusiones en vivo y con una amplia variedad de estilos musicales de todo el mundo, para más tarde caer en un inevitable y profundo descanso. Disfrutando del silencio y la meditación.

Los primeros esfuerzos lograron su feedback al llegar una a gran convocatoria provocada tan solo por la publicidad de boca en boca. Claro que después sobre fines del 2008 LA YOGA RAVE alcanzó el interés de la televisión saliendo en el programa “Argentinos por su nombre” con un invitado de lujo. Un instructor llamado Pankash había llegado de la India, cubierto por su larga tunica blanca, para llenar a todo un auditorio de paz, guiándolos en una meditación muy profunda.

Es importante aclarar que esta fiesta estuvo siempre enfocada en generar la consciencia de la sana diversión para acercar las técnicas de respiración y meditación a los jóvenes desde un lugar distinto y quizá poder así generar una sonrisa verdadera en sus rostros. Lograr esto no fue tarea fácil, pero la combinación de ingredientes fue muy poderosa, porque siempre hubo jóvenes con ganas detrás. Esto generó un amplio espectro de opciones. Desde una barra llena de bebidas frutales y exquisitos platos vegetarianos hasta shows en vivo con citaristas, magia, y acrobacias entre telas y trapecios.
Todo esto estará mezclándose nuevamente en muy poco tiempo en algún lugar de la capital, con un equipo listo para alentar el entusiasmo y pasar una noche fantástica en una nueva YOGA RAVE.
Los esperamos en una nueva manera de divertirnos.

domingo, 12 de julio de 2009

Disfrutar de las cosas de este mundo, renunciado a ellas

A principios de mayo de este año viajé a Arosa, Suiza, para asistir a un seminario que dio el líder espiritual y humanitario indio, Sri Sri Ravi Shankar, fundador de El Arte de Vivir, sobre el Ishavasya Upanishad.

[...] “Tena tyaktena bhuñjitha”. La traducción, del sánscrito al español, sería algo así: “Disfruta de las cosas de este mundo, renunciando a ellas”.

Sri Sri Ravi Shankar lo explica así: “Protégete, cuida de tu mente renunciando, ejercitando el desapego; disfruta del mundo pero con un sentimiento de desapego interior. ¿Y qué es renunciar? Ni más ni menos que estar al cien por ciento, totalmente, en el momento presente; algo que nada tiene que ver con un sentimiento de desinterés, apatía, abandono o depresión. La febrilidad por aferrarnos a las cosas de este mundo no trae más que miseria y sufrimiento. El acto de renunciar es la mejor protección para la mente humana. Por eso, aprender a dejar ir es la mayor fortaleza que uno puede tener y la mejor medicina para salvar el espíritu, la mente humana”.

[...] Hay una historia, que se cuenta precisamente en la India, sobre un niño que se paseaba con su abuelo por la playa. Los abruptos cambios en la marea habían dejado varadas cientas de estrellas de mar. El niño, para salvarlas, hacía lo imposible por arrojarlas, una por una, nuevamente al océano. El abuelo lo observaba. Al cabo de un rato, riéndose, lo interrumpió: “Relájate, son cientos de ellas, no podrás evitar que mueran; qué diferencia hace, además, que salves a unas pocas”. Y el niño, con una estrella de mar todavía viva en su mano, le respondió: “Puede que no haga demasiada diferencia; pero para esta que tengo aquí, sí hace una gran diferencia”. Acto seguido, la arrojó con todo su entusiasmo al mar.

Del mismo modo, puede que las palabras que aquí escribo y comparto no hagan demasiada diferencia en el grueso de la sociedad; pero con que un poco de la belleza y la profundidad del conocimiento del Ishavasya Upanishad le llegue a unos pocos, a una sola persona incluso, entonces sentiré que en el mundo ya habrá habido una diferencia, un verdadero cambio para celebrar.


Por Ignacio Escribano
Nota completa en http://www.igooh.com/notas/disfrutar-de-las-cosas-de-este-mundo-renunciado-a-ellas/

Yes + (Para jóvenes de 18 a 32 años)

En las cárceles

sábado, 11 de julio de 2009

Respirar

Cerrar los ojos. El movimiento que menos energía requiere, y no obstante, la puerta a infinitos mundos y realidades que se suceden, una tras otra, perpetuamente.

Mágico. Sólo apagar las luces y volar. Volar tan alto… de pronto me alejo, y me voy y todo se ve tan pequeño de arriba. Todo sucede tan rápido y tan lento desde arriba.

Vuelan mil imágenes cómo náufragos en un mar de sentimientos que se ahogan y quieren flotar… quieren ver la luz, pero todo está oscuro y depende de uno iluminar y al mismo tiempo era tan mágica la oscuridad.

Cerrar los ojos. Abrir el alma. Dejar que fluya; que el amor entre, la tristeza salga. Y ser un canal; que la energía resbale por la piel y recubra cada pulgada del cuerpo. Renacer por dentro. Abrir los ojos.

Micaela Duffau, 19 años

jueves, 25 de junio de 2009

Cuidado con el sapo


Creía que mi ego era un príncipe y fue grande la desilusión cuando me dí cuenta que era un sapo.

Antes, lo primero que hacía al conocer personas nuevas era un repaso de características del otro y me comparaba en cada una, poniéndome por debajo o por arriba. Cuando yo estaba arriba desvalorizaba al otro y perdía la oportunidad de conectarme, y cuando yo quedaba abajo idealizaba al otro y perdía la oportunidad de conocerlo. Temía que otros actuaran igual que yo: entonces me minizaba para que no me envidiara y me la creía para que no me criticaran... de esta forma, lo que mejor lograba era quedar completamente confundida. Estaba aferrada a la ilusión del control y mi autoestima estaba atada a los logros. Me autogeneraba problemas y luego alardeaba de mis hablidades para resolverlos. Me ponía a prueba, me autoevaluaba, me exigía y me quería transformar como si fuese una muñeca de plastilina.

Con el tiempo me fui dando cuenta que mi ego como príncipe deja mucho que desear pero como sapo está bastante bien. Se infla cuando quiere lucir especial y se rodea de una capa protectora cuando se siente en riesgo... igual que el sapo cuando tiene miedo, para impresionar y sentirse a salvo. Cuando está tranquilo, simplemente observa y está alerta: cuando hay algo de conocimiento que como un mosquito revolotea cerca, se queda quieto esperando el momento justo para hacerlo parte de sí.

Y ahora tengo la esperanza que, algún día, voy a besar al sapo con amor incondicional y me voy a descubir príncipe. Uno que habita por igual en cada persona y no hace hermanos.


Ingrid, 35 años



Cita
Hay también un aspecto positivo del ego. El ego te impulsa a trabajar. Una persona hará su trabajo tanto motivado por el ego como por la compasión. La mayor parte del trabajo en la sociedad se hace por el ego. Pero en satsang, el trabajo se hace a partir del amor. El ego es separación, no-pertenencia. Desea demostrar y poseer. Cuando despiertas y tomas conciencia, el ego se disuelve porque te das cuenta que no hay nada que probar ni nada que poseer.

Celebrando el silencio, página 58

miércoles, 24 de junio de 2009

Carta de agradecimiento

Buen día Flor! Principalmente quería darte las gracias por la oportunidad. Fueron días mágicos, donde experimenté sensaciones placenteras, me expresé con mi cuerpo,  reí, lloré de emoción, respiré con lo más profundo de mi ser, amé a cada personita, incluyéndome, me reflejé en la mirada de cada uno de ellos, y fue tan especial.

Logré pasar muchas de mis barreras, hay situaciones en que me gana la vergüenza, es hermoso ver que uno puede y lo más alentador, es estar inmersa en un lugar, con tanto tanto amor.

Es placentero despertarse y verte, tenés una sonrisa encantadora, una mirada dulce y profunda; escucharte es como el sonido del mar, ese sonido que te da tranquilidad, como la canción de un pájaro. Voy a extrañar tanto esas mañanas, porque aunque uno tenga la información, la vivencia y sepa lo que tiene que hacer para estar mejor cada día, es fantástico compartirlo con gente, que está en búsquedas similares y te alienta. Fue como estar dentro de un globo de energía y amor, donde todo lo hacíamos con dedicación y atención, al ingresar instantáneamente se cambiaba algo en mí; dejando junto con los zapatos, la cartera y el celular todo los pensamientos que NO NOS ayudan a estar bien, es algo que trabajo hace tiempo y realmente los cambios en mi son notorios, la vida me sorprende cada día, todo llega poco a poco, con la mente en positivo, sin prisa pero sin pausa, y acompañada de una buena meditación y las respiraciones, la mente está más alerta y preparada para cada situación en armonía.

Particularmente me llevo una sensación de paz y armonía, herramientas profundas para aplicar en lo cotidiano, mucho amor, las ganas de vivir la vida al 100% INTELIGENTE MENTE =) y energía a cada paso que doy, el corazoncito mimado, una sonrisa dulce, como un chupetín y colorida como un arco iris, sin ningún esfuerzo, la piel de la cara relajada y resplandeciente, ganas de hacer nuevamente el curso, de seguir en el camino de mi búsqueda espiritual, de tomar más conciencia, ya que nuestro cuerpo, es la casa que nos acompañará en este largo y apasionante sendero. Si NUESTRA CASA está bien, todo funciona en armonía, dentro y fuera de ella.

Me llevo también preguntas para hacerme. Hay situaciones que te dejan pensando, y bueno está que no pase desapercibido. Escuchar ese ruido, desde nuestro interior, que por cierto no resulta tan fácil, pero se puede SE PUEDE!!!Se puede!! SER FELIZ VENGA LO QUE VENGA!!!

Espero de corazón, transmitir con la alegría y la buena energía que siento, lo especial que es este curso y lo importante que resulta para cada uno en particular, tomar conciencia de la vida, y el significado de ser feliz venga lo que venga.
Flor gracias por la dedicación, tu sencillez y alegría.


Camila Soledad Caizzi, 25 años
Al terminar el Yes+ con Flor Peña de Instructora

Respira y sonrie

Rajshree - Instructora Senior

domingo, 21 de junio de 2009

Vuelos de mariposa



Me siento ligera como una mariposa,
que vuela libre por la tierra,
sientiendose en libertad, explorando,
extendiendo sus alas abiertas,
para poder volar más rapido
su vuelo es fugaz, lento a veces,
contemplando la vida lentamente,
observando todo con sus ojitos
pequeños, pero de un color intenso,
se para en alguna flor, a oler su aroma,
vuela con otras mariposas,
que encuentra en su camino
disfruta del momento, sin prisas,
nadie la apura, nadie la persigue,
tiempo de refugiarse en casa
pues el frio empieza a asomar,
el calor de la casa caliente,
la tranquilidad, el sueño,
le gana poco a poco, se duerme
agotada de tanto volar libre.
Siente como su cuerpo relajado
respira profundamente,
su mente viaja a través del espacio
suena música de fondo,
ni el ruido de la calle, la despierta,
necesitaba tener la mente en blanco,
que no piensa,
nada la atormenta,
vuelos de mariposa de colores
muchos colores tienen sus alas,
se siente alegre, contenta,
vuelve a ser mariposa en libertad...
oye los latidos de su corazón,
no se había parado antes,
a ver el resplandor del sol,
las caricias de las gotas de lluvia
que rozan intentando acariciar sus alas,
el viento susurra a lo lejos,
hora de estar en casa, de anochecer,
la oscuridad, empieza a ganar tiempo,
extraño tiempo que asoma
extraña se encuentra la mariposa
con sus nuevas alas, abiertas al aire,
demostrando que está llena de vida,
dispuesta a volar, y volar,....
hasta que se canse de viajar.

Vuelos de mariposa....
con ganas de vivir...al 100%
Feliz venga lo que venga,
y en plena libertad...

Camila Soledad Caizzi, 25 años

domingo, 31 de mayo de 2009

Transición

Pasar por la experiencia de hacer el curso del arte de vivir no fue fácil para mí. Es que desde ese momento me hice consciente de todo lo que tenía que cambiar en mi vida y eso me trajo muchas resistencias. Recién después de estar un tiempo sin hacer mis prácticas, comencé a ver todos los cambios positivos que había tenido, por encima de todas las cosas que tendría que haber hecho para cambiar y que nunca las hice.
Eso fue realmente genial.
Poder ver cómo tus sentimientos se hicieron más puros que antes, como cambiaste tu visión del mundo y cómo extrañas a la gente con la que hiciste el curso.
Poder ver cómo extrañas también hacer tus practicas a la mañana y ver como cambiaste ciertos hábitos sin siquiera habértelo propuesto.
Esta es la experiencia que puedo compartir con ustedes. Experiencia que aún hoy es una hermosa transición interminable.

Javier, 28 años

Para los intelectuales e insensibles

Las primeras veces que escuché a personas decir “¿Vieron cuánto amor se siente al meditar? ¡¡Es tan lindo!!” pensé con crudeza: “me están mintiendo o están delirando”. Estaba convencida que el amor era como el afecto o el cariño que existen sólo en relación a una persona o un animal.

Pese a no entender, como experimentaba un gran alivio al meditar, incorporé la técnica del Sahaj Samadhi a las prácticas diarias de respiración. Recién al año empecé a sentir que en el centro de mi pecho algo se estaba abriendo, como si me estuvieran haciendo un corte transversal. Con los ojos bien abiertos, mis manos se apresuraron a cubrir la región y comprobé que físicamente seguía entera, me tranquilicé por mi cuerpo pero me asusté por lo extraño de la experiencia. Al tiempo sentí lo mismo en la garganta, luego en el entrecejo, y después del tercer Fase II lo sentí en la coronilla. Y esta vez fue más impresionante: sentía que algo emanaba desde allí y se expandía, como si fuese un huevo crudo que chorreaba por mi pelo. Se lo conté a Joan Goodrum con miedo que me mandara al psiquiatra y sólo me miro con infinita ternura. Le pedí que me explicara qué me estaba pasando y me respondió “no lo sé... algo se está moviendo, vas a estar bien”.

Esos cortes y lo del huevo crudo nunca volvieron (por suerte), y sí lo que me pasa cada tanto es que, en los mismos lugares, siento algo que se mueve, una vibración muy suave, como si fuese una caricia que despierta un placer interno.
Nunca creí posible que una intelectual e insensible como yo era podía percibir sensaciones sutiles... y tanto he cambiado, que ahora hasta experimento amor.


Ingrid, 35 años

Cita
“El amor no es una emoción, es tu propia existencia”

Buscando ser libre


De a poco voy aprendiendo, que cada vez que estoy sufriendo, hay un dolor guardado en secreto.

Desde que comencé a meditar con el Sahaj Samadhi aprendí que tenía la opción de liberarme del sufrimiento. A veces siento que el primer paso es bajarme del escenario y reconocer que he representado una y otra vez la misma obra de teatro dramática: una misma secuencia de pensamientos, emociones y reacciones, con un mismo núcleo de dolor.

Conectarme conmigo misma no siempre es fácil pero cuando estoy cansada de negar y evitarme, crece mi humildad y empiezo de a poco a entregarme. El resto es sólo dejarse llevar: hacer prácticas, compartir con sinceridad lo que estoy viviendo, tener esperanza, ser receptiva... y esperar a que una puerta interna se abra. Al sentir y aceptar el enojo, el miedo, la tristeza, una a una se van yendo y van dejando al descubierto un núcleo que las estaba generando, como si fuese un punto donde la energía vital se encontraba retenida, y al encontrarlo algo empieza a moverse. Cuando llega ese momento me doy cuenta que no perdí el tiempo, mientras estuve practicando una forma diferente de vivir.

De a poco voy aprendiendo, que cuando el dolor se libera, fluye el amor.


Ingrid, 35 años



Cita
“El dolor es inevitable y el sufrimiento es opcional”

Ese famoso click

Hace rato que nadie me dice que pierdo el tiempo meditando, que debería comer carne o que pare de cantar mantras (que dicho sea de paso, son adictivos).
Nadie lo hace porque cuando decidí estar al 100% con la Fundación (léase: hacer las prácticas todos los días, consumir comida vegetariana, ver videos de conocimiento, etc.)… es decir, cuando me dí cuenta que nada funciona a medias y que para crecer había que tomar compromisos, algo hizo click (sí, ese famoso click). Y qué pasó? De repente me ví con esa sonrisa de las que todos hablan (se habla de la sonrisa incondicional, pero todavía tengo un pequeño trecho para eso), y a pesar de que no soy pro cursileria, debo admitir que con todos estos procesos uno empieza a abrir más su corazón y a vivir más en el amor. Es hermoso! Y es un viaje de ida... yo no solía escribir así!

Mechi, 24 años

Les dejo mi experiencia


Dejar la distancia para fundirme en un abrazo,
Dejar de tratar para comenzar a hacer,
Dejar el pasado para vivir el presente,
Dejar de juzgar para comenzar a aceptar,
Dejar la queja para tomar responsabilidad,
Dejar de odiar para empezar a amar,
Empezar a respirar para simplemente dejar ir…
Saludo lo más divino que hay en tí.


Javier, 28 años